El Credo de la Mandrágora

Las palabras tienen poder; los actos también.
Tus decisiones volverán a ti.
Vive como quieras; actúa como debes,
con perfecto amor y perfecta fe.
Si "no hacer daño" es tu guía,
mantén a tu lado fe y sabiduría.
Las respuestas que buscas se hallan
en los sagrados espacios y en la tierra
en donde los dos mundos se juntan, y dan a luz
Fuego, Aire, Tierra y Agua.

jueves, 1 de agosto de 2013

COMO CONSAGRAR LAS VELAS






COMO CONSAGRAR LAS VELAS.-
Para que las velas actúen con una mayor rapidez y fuerza es importante ungir toda la vela con algún aceite esencial que compremos en el herbolario o que hagamos en casa, los aceites deben de ser de plantas y especias aromáticas, como: romero, lavanda, clavo, etc. Este aceite aporta a la vela un aporte extra de energía al mismo tiempo que limpia y consagra la petición que hacemos.
Es importante que el aceite este hecho de la forma más natural posible y que su planta base sea acorde a la petición o ritual que hagamos, por ejemplo si es para la abundancia, el amor, limpieza, control, etc. Existen plantas más apropiadas para unas peticiones que para otras.
Hay 3 formas de ungir las velas:
La primera se unge la vela partiendo del centro de esta hacia  la mecha y luego del centro hacia la base. Cada mitad de la vela la ungiremos el mismo número de veces, siempre el numero deberá de ser impar, esta forma de hacerlo sirve para todo tipo de rituales.

La segunda forma se unge la vela de abajo, hacia arriba. Esta forma es útil en los rituales de expulsión, descarte, etc.

La tercera forma consiste en ungir la vela de arriba hacia abajo, y es útil para los rituales de atracción; pero en cualquier caso la primera de las formas es válida para todas las ocasiones, solo que también podemos utilizar estas otras formas para peticiones más concretas, donde queramos poner una mayor fuerza.

Durante el tiempo que dure este acto deberemos de concentrarnos en el tema que nos ocupa, hemos de visualizarlo ya solucionado y la situación en armonía. La unción de la vela tiene la misión de establecer un vínculo psíquico entre la vela y la persona y a través del calor de las manos y nuestra vibración junto con la intención, se convierte en una proyección de nuestros propios pensamientos, en esos momentos debemos intentar sentirlo  desde el corazón y no solo desde la cabeza, ya que es en el corazón donde radica la fuerza de nuestra magia.
Depende del tipo de vela que encendamos así debe de ser el lugar donde lo hagamos. No es lo mismo prender una vela simplemente para crear un ambiente armónico, que  hacer una petición de cualquier tipo. Cuando hacemos la petición con intención debemos encenderla en un lugar en el que figuren los cuatro elementos (el agua, el aire, el fuego y la tierra) lo ideal será preparar un altar.
Por ejemplo: El agua y la tierra  pueden estar representadas por unas flores en agua, y el aire  estaría representado por una varita de incienso y nos quedaría el fuego que por supuesto lo estaría por la vela elegida para la ocasión.
Solo me queda por señalar que  las peticiones que hagamos, deben de ir acordes a las fases de la luna.
Los rituales mágicos se realizan coincidiendo con una determinada fase lunar, dependiendo del la clase de petición que vayamos a realizar. Cuando son peticiones de incrementar algo, expandir, fomentar o conseguir, esto lo haremos  en fase creciente; si por el contrario son peticiones con la intención de reducir, disminuir, alejar, limpiar o conceptos similares, trabajaremos con la luna menguante.
En la fase de luna nueva, no es conveniente hacer ningún tipo de petición y ritual, ya que es una fase oscura de la luna y durante esos dos días que dura la fase suelen hacerse trabajos densos y no nos convienen nada las energías que esos días  se movilizan, sobre todo para los principiantes.
Natia

EL MUNDO DE LAS VELAS





EL MUNDO DE LAS VELAS
De una forma sencilla quiero exponer todo el partido que podemos sacarle a las velas en nuestra vida diaria, con una clara información y siguiendo unos sencillos  pasos,  estos pilares de energía que forman las velas  pueden  inducirnos a crear cambios en nosotros y en nuestro entorno consiguiendo de esta forma  armonizar nuestra vida diaria.
La historia de la utilización de las velas es tan antigua como la humanidad misma, ya que tiene su origen en la ceremonia de la adoración al fuego.
 El universo está formado por los cuatro elementos que impregnan todo con sus diferentes energías. De todos es sabido que los cuatro elementos son el fuego, el aire, el agua y la tierra; los cuatro en conjunto componen el “Motor del Universo”.
Ya en nuestra más tierna infancia, solemos vivienciar todos los años el primer ritual con velas en nuestra celebración de cumpleaños, es una costumbre que ha perdurado atraves de los tiempos y en ella solemos pedir un deseo antes de hacer el gesto de apagar el fuego soplando las velas. Este simple acto tiene dos principios importantes: concentración  en un deseo y el uso de un símbolo que sirve como cauce, a este sencillo acto se le denomina “magia”. Sé que parece un acto demasiado simple, pero la energía de los actos mágicos es así sencilla y natural, la forma de hacerlo consiste en concentrar la fuerza de voluntad, el deseo y la fuerza del espíritu para provocar los cambios deseados. La energía y el deseo han de salir con fuerza y convencimiento desde el corazón, si no estamos convencidos desde el corazón, esa energía se pierde, necesitamos creer, tanto en nuestra capacidad  de transformar la situación como en el acto que vamos a realizar, ya que nosotros mismos somos parte del  Universo, y él es el que nos abastece de toda esa abundancia.
Las velas forman un cauce muy sencillo y eficaz a la hora de hacer nuestras peticiones, estas pueden ser de todo tipo y  abarcan todos los ámbitos de nuestra vida, el sentimental, económico, físico etc.
Por eso en lo que se refiere al ritual del mundo de las velas hay cuatro cosas que debemos tener muy claras antes de comenzar una petición:
1º. El tipo de vela a utilizar.
2º. La función del ritual.
3º. El color de la vela.
4º. La consagración de la vela.
Diferentes tipos de vela.-
Velas de altar.- estas velas tienen una función práctica y otra simbólica. El lado práctico  es el destinado  sencillamente a iluminar el lugar de trabajo, por ello son las primeras en encenderse y las ultimas en apagarse, o sencillamente pueden utilizarse solas. Simbólicamente este acto de encender y apagar significa el principio y el final del ritual. La vela es de color blanco si acompaña a otras y simboliza la pureza, esta vela también servirá para equilibrar al resto.
Velas de ofrenda.-  las velas de ofrenda son las más importantes del ritual, por eso ocuparan el lugar central en el altar. El color de la vela representara simbólicamente el objetivo de este ritual. Por lo tanto el color de esta vela tiene una importancia vital. Esta vela debe de usarse una sola vez y para ese motivo en concreto, pues se cargan con una vibración tan alta en torno a un objetivo determinado, que usarlas repetidas veces para objetivos distintos sería crear confusión y causar interferencias y eso debilitaría el resultado.
Velas astrológicas.- representa a la persona para la que se hace la petición, el color de la vela será el correspondiente a su fecha de nacimiento o lo que es lo mismo el correspondiente a su signo zodiacal. Si desconocemos la fecha de nacimiento de la persona, siempre podremos optar por la vela de color blanco.
Todas las velas de ofrenda y astrológicas se deben dejar consumir, si por circunstancias  no se puede esperar a su final, se apagaran y se envolverán en papel de seda, para luego proceder a su desecho. Todo lo que nos ha hecho un servicio en el acto de hacer una petición  se debe tratar con el máximo respeto posible. Las velas de altar pueden encenderse y después de apagarlas pueden volver a ser utilizadas para el mismo fin.
LOS COLORES DE LAS VELAS.
Hay distintos colores para cada  cosa, siguiendo estas recomendaciones será muy sencillo escoger una vela para cada situación:
El azul.- Favorece el equilibrio de las energías, la comunicación y la comprensión, este color sugiere paz y tranquilidad, distensión y armonía, además  favorece el aprendizaje, también  nos inspira seguridad en uno mismo y capacidad de comunicar, por lo tanto es muy  apropiado para  la enseñanza. Es un color que nos induce hacia la calma y la tranquilidad interna.
El marrón.- Es el color de la materia, de las sensaciones físicas y sensoriales, de la voluntad y la estructura. Este color también nos induce a la concentración y a la solidez de los proyectos materiales.
El naranja.- Es el color  del intelecto y la confianza en uno mismo, simboliza la superación de los avatares de la vida con fortaleza y entrega, nos abre horizontes insospechados, posee una inmensa energía y vitalidad, nos aporta alegría por la vida  a base de fuerza interior.
El amarillo.- Es el color de la inteligencia y la agilidad mental, sugiere a la amistad y a la creatividad del intelecto, nos aporta ingenio, contacto con otros y simpatía.
El verde.- Representa la curación, la juventud, la renovación y el crecimiento, nos aporta abundancia y nos abre el corazón para amar.
El rojo.-  Es el color de la fuerza, la sexualidad, la pasión y la vitalidad. Su sola presencia nos inspira entusiasmo y excitación. Es el color de la alegría por la vida, estimula las situaciones paradas y bajas de fuerza, por lo tanto podríamos denominarlo como un activador de energías aportando coraje a las situaciones.
El rosa.- Representa la sensualidad refinada, la sensibilidad del alma, la inocencia y la emotividad.  Este es el color de la expresión sin límite del amor y la entrega, el amor universal y la vivencia de la parte femenina.
El violeta.- Es el color de la madurez, de la unión de los contrarios y de la comunión de espíritu y materia, es excelente para meditar, nos hace salir de nosotros mismos, reconocer nuestras imperfecciones y nos ayuda a poder transmutar a positivo. Es inspirador y místico ayudándonos a iluminar la mente.
El blanco.- Es la unión de todos los colores, representa a la fuerza superior y las leyes de la energía universal. Es el color representativo de la pureza, inocencia, virginidad, humildad, espiritualidad, sencillez y equilibrio. Este será el color comodín que utilicemos a falta de otros colores.
El negro.- Este color representa la dignidad, individualismo, finalización, sobriedad, limpieza. Los colores rodeados por el negro tienen mayor fuerza luminosa. El negro no rivaliza con los demás colores, sino que los realza.
TABLA DE PROPOSITOS Y COLORES.-
Para la economía: Amarillo
Para el amor: Rosa
Para la pasión y activar con fuerza: Rojo
Para la salud: Verde
Para transmutar: Morado
Para limpiar situaciones o cosas: Negro
Para atraer la suerte: Naranja
Para concretar proyectos: Marrón
Para la calma y el equilibrio: Azul
Para iluminar situaciones: Blanco (también sirve de comodín)
VELAS DE COLORES PARA SIGNOS DEL ZODIACO.-
Signos de fuego: Aries. Rojo- Leo. Naranja- Sagitario. Turquesa y Violeta
Signos de Aire: Libra. Azul pastel y rosa pastel- Acuario. Azul eléctrico
Géminis. Azul claro y amarillo limón.
Signos de Agua: Cáncer. Nácar y blanco- Escorpio. Rojo burdeos y Purpura Piscis. Plateado
Signos de Tierra: Capricornio. Negro y grises- Tauro. Azul claro y Rosa-   Virgo. Verde.

Natia

jueves, 25 de julio de 2013

LA IMPORTANCIA DEL PODER PERSONAL EN LA MAGIA







La importancia del  PODER PERSONAL en la Mágia.-
Para enfrentarnos a cualquier cosa en la vida, pero desde luego ante una limpieza energética o un trabajo mágico,  es necesario el tener muy inculcado el valor de nuestro Poder personal. Tenemos la idea equivocada de que el hecho de desarrollar nuestro propio poder  está reñido con la parte espiritual del ser humano, ya que lo confundimos con el EGO.  Pero el   Poder  personal no necesita demostrar nada a nadie, ni busca alabanzas ni reconocimientos, ya que busca solamente la consciencia de nuestra esencia divina, y actuando siempre desde ese punto, seremos capaces de  encontrar  la fortaleza necesaria para enfrentarnos a cualquier obstáculo por grande que sea.
En realidad el hecho de recuperar ese poder lo podemos comparar con el acto de recuperar nuestra brújula interna, que nos ayuda a encontrar el camino y la decisión adecuada en cada momento. Porque el poder que manifestamos en el exterior surge de nuestro propio interior, y allí es donde tenemos que buscar nuestras respuestas.
Cuando yo tengo claro y reconocido ese poder, es complicado que una energía densa o una obsesión destructiva se ancle en mi aura, me absorba o me domine, como mucho podrá hacerlo durante un breve periodo de tiempo, hasta que yo actué y tome las riendas de nuevo, utilizando las herramientas conocidas en la mágia.
La inseguridad es un caldo de cultivo y una puerta abierta a todo lo negativo que nos rodea diariamente; si YO soy consciente de mi fortaleza interior, el resto es pan comido. Nada ni nadie podrá dañarme tan fácilmente. Pero para que eso funcione realmente hay que tener claro que la actitud que debemos de tomar ante las cosas y los problemas, siempre ha de ser positiva; eliminando el temor y recuperando la confianza en nosotros mismos, como seres sabios y merecedores de todo lo bueno que nos ofrece la vida.
Cuando se adquiere el hábito de preocuparse cada día nos estamos cerrando puertas que nos impiden avanzar, consiguiendo solo enfermar y ser infelices. Al estar condicionado por el miedo se ha terminado por creer y relacionar el ser “realista” con lo negativo de la vida y a la actitud positiva con ser “irrealista”; pues funcionamos en la cultura del miedo, los poderosos como gobernantes y grandes fortunas, les interesa que la masa humana tenga miedo, porque nuestro miedo equivale a su capacidad de controlarnos. Por eso hay que sacudirse todos esos hábitos enfermizos y creer en que somos capaces y poderosos, así de esa forma seremos inamovibles a otros criterios envenenados, y también seremos fuertes ante emociones negativas, y capaces de discernir comportamientos como la envidia y demás actitudes contrarias a nuestro bienestar.
El poder personal nos ancla en la vida, nos hace recuperar la autoestima y la capacidad de sentirnos validos y resolutivos ante cualquier obstáculo que pueda aparecer. 

Natia

ENERGIAS NEGATIVAS





Energías negativas.-
Se llama energía negativa a aquella que lleva una carga más densa que el resto y obstaculiza la circulación y el fluir energético, creando bloqueos, nudos, cúmulos  y sensaciones de atasco y pesadez.
Las personas más sensibles que tienen un mayor desarrollo de la intuición y dan más importancia a las emociones que a lo material, por lo general captan fácilmente estas energías  en cuanto entran en contacto con ellas ya que son más receptivas.
Al tomar contacto con alguien envidioso, que no encuentra la forma de  conseguir sus deseos, nos sentimos vampirizados; como si nos robase nuestra propia energía. Su aura contamina la nuestra, le quita parte de su fuerza, la empaña, y todo ello sin que nos demos  apenas cuenta.
Lo mismo ocurre cuando nos vemos en medio de un ambiente en el que hay tensiones, donde se acumulan odios y rencores, donde los pensamientos negativos se reflejan en el aura de quienes nos rodean. En estos casos el aura puede deteriorarse ya que no solo mantiene un equilibrio delicado con nuestro propio interior; sino también con el entorno al que se expone.
Un aura desarrollada y sana esta menos expuesta a lo negativo que la de una persona que no haya hecho avances en el terreno espiritual.
El conocimiento, la sabiduría y el alejarse de las cosas que no tienen importancia como por ejemplo: Criticas, hablar mal de los demás, meternos donde no nos incumbe, opinar de los actos ajenos etc., nos mantendrá fuertes y positivos.
El centrarnos en el propio desarrollo y nuestra actitud  positiva ante la vida, son los mejores antídotos contra cualquier tipo de ambiente o persona con capacidad de perturbarnos.
La energía negativa tiene la tendencia a alimentarse de la luz, de la energía positiva de otro, de la capacidad mental, agota el cerebro dando la sensación de ofuscación y de no poder pensar con claridad. Pero no tenemos que obsesionarnos ni tan siquiera perder tiempo en pensar cómo hacer…, sino simplemente hacer, no hay que darle el más mínimo alimento. Un problema cuando hablamos y hablamos de él lo estamos agrandando, por eso las personas obsesivas, suelen estar muy cargadas de densidad, por el hecho de que dedican mucha energía mental al tema que les preocupa. 
Por lo tanto, así que fuera miedo, y pongámonos en marcha al menor indicio de densidad.

Natia