El Credo de la Mandrágora

Las palabras tienen poder; los actos también.
Tus decisiones volverán a ti.
Vive como quieras; actúa como debes,
con perfecto amor y perfecta fe.
Si "no hacer daño" es tu guía,
mantén a tu lado fe y sabiduría.
Las respuestas que buscas se hallan
en los sagrados espacios y en la tierra
en donde los dos mundos se juntan, y dan a luz
Fuego, Aire, Tierra y Agua.

jueves, 4 de julio de 2013

LOS HECHIZOS







LOS HECHIZOS
Los hechizos son un aspecto importante de la formación mágica. Requieren la combinación de las facultades de relajación, visualización, concentración y proyección,   por lo tanto, nos permiten practicar la coordinación de estas habilidades, y desarrollarlas todavía más.

Lanzar hechizos nos obliga también a reconciliarnos con el mundo material. Muchas de las personas que se sienten atraídas hacia el camino espiritual de la brujería, se sienten incómodas con la idea de usar la magia para fines prácticos o para objetivos materiales. De alguna manera, les parece mal trabajar para sí mismas, desear cosas y conseguirlas. Pero esta actitud es un rechazo de la visión del mundo que ve el espíritu y la materia como cosas separadas y que identifica a esta última con el mal y la corrupción. En la brujería, la carne y el mundo material no están separados de la Diosa; son la manifestación de lo divino. La unión con la Diosa viene al aceptar el mundo material. En la brujería no luchamos por el interés personal: lo seguimos, pero con una conciencia que lo transforma en algo sagrado.

“Trabaja para ti mismo y pronto verás que el Yo está en todas partes”, es un dicho en la tradición de las Hadas. La paradoja es que al lanzar hechizos podemos empezar por el Yo personal, pero para realizar la magia nos vemos obligados a expandir y a reconocer el Yo que se mueve a través de todos los seres. La magia implica una identificación deliberada con otros objetos y personas. Para realizar una sanación, debemos convertirnos en el sanador, en la persona que es sanada y en la energía de la sanación. Para atraer el amor, tenemos que volvernos amor.

Lanzar hechizos es magia menor, no es la más grande; pero la magia mayor se construye sobre la menor. Los hechizos son herramientas psicológicas sumamente sofisticadas que tienen efectos sutiles pero importantes en el crecimiento interior de una persona.
Esta es la forma en que hago este hechizo hoy. Primero, clarifico mi intención. Puedo meditar, pasear por un laberinto, leer las cartas del Tarot, tomarme el tiempo que sea preciso hasta que mi decisión tenga la claridad del cristal. Luego, doy un largo paseo por el campo o un garbeo por el jardín, con mi athame/podador en la mano, cortando un poco de esto o de aquello, nombrando para qué sirve. “Le pondré algo de romero para protección, algo de salvia para obtener sabiduría, un poco de esta rosa para darle dulzura…” Cuando he recolectado las plantas que siento son las adecuadas, las ato con rafia o una cuerda de un material natural, enfocando mi atención en la imagen e intención mágicas, canto, recito o soplo insuflándole poder, y a continuación o lo quemo, o lo entierro, o lo dejo como ofrenda a los elementos, animales o a los hongos para que lo transformen. Yo denomino a esto “eco-hechizo” ya que no utilizo nada que no pueda volver a forma parte de los ciclos de la fertilidad.
La Danza en Espiral

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